lunes, 17 de agosto de 2015

¿Qué hay detrás de un maltratador o un infanticida? Locura, desde luego no

En los últimos días estamos conociendo demasiados casos de hombres que matan a sus parejas y de padres que asesinan a sus hijos como si de una plaga se tratase.

He estado buscando en internet la opinión de personas autorizadas que me puedan explicar -si es que tiene explicación- ¿qué pasa por la cabeza del maltratador que da rienda suelta a sus frustraciones dando una paliza a su mujer o de ese progenitor que es capaz de segar la vida de pequeños inocentes?  Porque yo no creo que se trate de acciones aisladas o de personas que hayan perdido el juicio.

En mi pequeña investigación he encontrado varias afirmaciones de psicólogos que atribuyen este comportamiento a venganza (por ejemplo en el caso de los hijos) hacia su pareja. Como diría aquel 'Ni para ti, ni para mí'.

Otros dicen que es una forma de 'proteger' a los hijos de un entorno difícil en el que vive el padre o la madre. 'No quiero que mis hijos pasen por lo que yo estoy pasando' podría decirse a sí mismo el autor de infanticidio.

Hay algunas respuestas más como: ira, frustración, depresión... En fin, una triste lista que acaba con la vida de muchos inocentes. Pero mi pregunta sigue sin respuesta, incluso después de leer las afirmaciones de diferente psicólogo. ¿Qué le lleva a un padre a cometer tal atrocidad?


¿Qué papel juega en todo esto la perdida de la moralidad o la crisis de valores? Seguro que también tiene mucho que ver, pero además me ronda una idea en la cabeza, ¿absurda?, puede: ¿Y si los maltratadores se envalentonan porque ven que como su caso hay muchos? 'Si este lo hace ¿por qué yo no?' podrían decirse. 

jueves, 30 de julio de 2015

Respetar lo ajeno, una cuestión de cultura y educación

Reflexionando sobre por qué pasa en nuestro país lo que pasa, me refiero a la corrupción no solo de políticos, sino también de grandes empresarios... me viene a la memoria una cosa que le pasó a una amiga mía española que vive en Alemania en la ciudad de Ingolstadt.

Resulta que a los pocos meses de llegar a su nuevo destino en el trabajo perdió el portátil. Por supuesto, y acostumbrada a los hábitos patrios, se apenó, le dio rabia, lo superó y se olvidó. Sin embargo, unas semanas después un amigo alemán le aconsejó que fuera a 'Objetos Perdidos', un lugar perteneciente al Ayuntamiento de la ciudad, que igual estaba allí.

Mi amiga, con poca fe, le hizo caso. Y... allí estaba. El portátil que alguien había encontrado en el banco del parque donde a ella se le olvidó y se había molestado en llevar a 'Objetos Perdidos'.

Esto es solo un ejemplo de como la cultura, la educación y la moral hacen mucho por una sociedad. Una cultura que en España no tenemos. No sé si es que la hemos perdido o simplemente es esencia mediterránea.

A mí lo que me apena es que aunque nos pusiéramos a trabajar ahora mismo en restituir estos valores pasarían mucho años hasta que comprendiéramos todos que hay que respetar lo ajeno en cualquier orden de la vida.

Ojo, que hablo en general, que personas honradas también hay en este país. Lo que pasa es que se prodigan muy poco.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Becas Erasmus ¿De verdad son útiles o son otro despilfarro?

Vaya lío que se está montando con lo de las Becas Erasmus y las ocurrencias de Wert. No entro ni salgo en las decisiones de quitarlas o ponerlas por problemas económicos, que es lo que ahora nos toca, pero sí quiero hacer hincapié en su utilidad y en la cantidad-calidad de alumnos que las disfrutan. ¿Son de verdad útiles para nuestros jóvenes cara a su futuro personal y profesional? o ¿Son otro despilfarro por mala gestión y peor aprovechamiento?

Yo quiero contar aquí algunas experiencias que me han llegado desde conocidos sobre el tema y así poner opiniones a favor y en contra sobre el tema pero con hecho contrastados.

Veamos, empecemos por las positivas: El sobrino de una conocida mía, estudiante de Ingeniería de telecomunicaciones, se fue de Erasmus a Suecia. Eligió una universidad en la que se impartía las clases en inglés porque lo hablaba bien y terminó allí el último curso de su carrera. Aprovechó mientras estudiaba, a buscar prácticas en empresas y tuvo la suerte, o la valía, de entrar en Ericsson, el gigante de las comunicaciones, y... se quedó. Encontró novia sueca y ya está esperando el primer bebé. Sin duda, una gran experiencia y un Erasmus muy bien aprovechado.

Pero también conozco otros Erasmus 'de risa'. Un conocido mío, estudiante de Periodismo, decidió hacer su Erasmus en Italia. Al volver, un año después, le pregunté que qué tal y la respuesta literal fue la siguiente: "Aprender no he aprendido nada, pero me lo he pasado de vicio". Yo, algo perpleja, insistí: "Pero, al menos, habrás aprendido italiano?", "No, ni papa", me contestó. "Entonces, ¿Qué has hecho allí?",  volví a preguntar. "Pues, divertirme ", fue todo lo que se le ocurrió contestar.

Estos son dos ejemplos, quizá muy extremos, de lo que hacen o pueden hacer nuestros jóvenes con las becas Erasmus. Conozco alguno más, buenos, malos y regulares. Puedo contar uno de estos últimos, de una chica que estudio en Francia, lo pasó mal porque no se adaptaba pero al final, al menos, aprendió el idioma, aunque a su vuelta tuvo que recuperar bastantes asignaturas de su carrera de Empresariales.

Otro chico, estudiante de Industriales,  que se fue a Alemania con su beca Erasmus, perdió el año porque aunque hablaba bastante inglés y 'chapurreaba' algo de alemán. El idioma de Goethe le pasó factura y el día a día se le hacía cuesta arriba. Al final, vino contento de la experiencia pero tuvo que repetir curso, esta vez, ya sí, aquí.


En fin, que las Becas Erasmus son ¿eran? una gran idea pero a lo mejor habría que valorar muy bien cómo se reparten los recursos y quién puede beneficiarse. A lo mejor hay que exigir que se hable el idioma del país o que se tenga una nota algo más alta o algún requisito más fiable que asegure que el estudiante está capacitado para superar la experiencia y sobre todo que tiene la intención de aprovechar esa beca que tanto esfuerzo nos cuesta pagar a todos los españoles. Es que aquí, cuando nos ponemos a repartir nos quedamos solos y luego, pasa lo que pasa. Se acabó el dinero. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Busque, compare... y si encuentra algo mejor múdese a otro país


Resulta que Google, en su afán de ponernos todo en bandeja, acaba de recopilar 150 Constituciones de otros tantos países del mundo para que el internauta pueda compararlas.

Cuando he leído la noticia, lo primero que me ha venido a la mente es aquello de "Busque, compare y si encuentra algo mejor... cómprelo" (os acordáis de aquel anuncio de hace un montón de años de una marca de detergente). Pues ahora, con esta nueva facilidad de Google podemos decir aquello de "busque, compare y si encuentra algo mejor... múdese".

Yo, no es por meterme con nuestro gran hermano Google (porque además escribo en un blog gratuito que me facilita este gigante de internet, y quedaría muy feo), pero empiezo a preguntarme hasta qué punto ya estamos dependiendo del gigante de la red para casi cualquier cosa que queramos hacer.

No quiero decir que este mal que todo lo que necesitemos, bueno casi todo, esté en internet. No, yo con eso estoy encantada. A golpe de click encuentro casi todo lo que busco. Lo que digo es que ¿por qué sólo Google? Por favor que llegue la competencia seria para poder elegir por quién nos queremos dejar manejar. Sí, sí, ya sé que hay otros buscadores pero de momento a mi me parece que están en pañales.  

Sea como fuere, la verdad es que lo que sí estoy es expectante para ver hasta dónde puede llegar su capacidad de darnos información y, claro, por supuesto ¿a qué precio?

jueves, 25 de abril de 2013

Paro, cifras terroríficas con o sin truco

Me acuerdo que hace años, quizá muchos, en los 80, llegar a los dos millones de parados era una barbaridad. Pero se rebasó esa barrera. Unos años después, y tras disfrutar de una década de tranquilidad, la sombra de los cuatro millones de desempleados amenazaba con romper el estado del bienestar. Y henos aquí, que ahora, con el estado del bienestar más que roto, nos hemos plantado en los seis millones. ¿Y ahora qué? ¿A por los 8 millones?

Algunos dicen que esto tiene truco...

viernes, 22 de febrero de 2013

Si te ha picado el pajarillo de twitter o te ha devorado la araña de la red…

Desde que me he apuntado al curso de Community Manager estoy que no paro. Definitivamente, la red me ha engullido, esa araña que campea a sus anchas por el ciberespacio me ha atrapado y me mantiene día y noche (casi, –menos mal que hay que dormir-) pegada al ordenador lanzando mi página por esos mundos de Dios, o de quién sea, porque tal y como se están poniendo las cosas, esto de las redes sociales más parece cosa del demonio que del azul del cielo aunque el pajarillo de Twitter se haya vestido de celeste para engancharnos, como un querubín desterrado.

lunes, 21 de enero de 2013

La nueva forma de vender seguros. Aquí el más tonto hace relojes


Resulta que ahora hay una nueva forma de vender seguros que si no estás muy atento, de pronto te puedes encontrar con diez seguros de vida, de hospitalización, de odontólogos o de… lo que sea.
No sé si os habrá pasado ya pero a mí sí, varias veces. Os cuento porque me flipa lo que inventa la gente para vender lo que sea: Te llaman por teléfono de la aseguradora de tu coche o de tu club de ayuda al automovilista o de cualquier sitio donde estés asociado. Coges el móvil y como te dicen que son de un sitio conocido pues no pones cara de perro y te dispones a escuchar.


sábado, 8 de diciembre de 2012

En el paro y yo con estos pelos

Quedarte en paro es mucho más que perder un puesto de trabajo y un salario.

Una vez que estás fuera de tu empresa empiezan a rondarte unos demonitos que te agobian con mil y una cosa. Y que se comportan como unos anti-coach con el único fin de destrozar tu ya de por sí maltrecha autoestima.

domingo, 2 de diciembre de 2012

De periodista a magnate del monopoli; de ERE en ERE y tiro porque me toca

Lo que está pasando en los medios de prensa, ERE tras ERE, no es otra cosa que la mala gestión de periodista metidos a empresarios que posiblemente sabían mucho de noticias, reportajes e informaciones… pero poco, muy poco, de gestión.

domingo, 28 de octubre de 2012

La Publicidad I: Algunos no tienen abuela



Os acordáis de lo de Coca Cola y la Chispa de la vida. Pues desde que la marca de refrescos más conocida del mundo se inventó esa coletilla para llegar a más y a más personas, el resto de fabricantes –sea lo que sea que anuncien- nos dan un consejo junto a su logo para que no dudemos en comprar su producto. En realidad queda bien aunque algunos no sepamos que significan porque están en otro idioma o simplemente porque es tan rebuscado que no hay quien le saque el sentido. Pero se ha puesto de moda y ahí están con mensajes para todos los gustos.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Un país de mediocres que diría Forges


Me envían esto por correo electrónico. Una reflexión de Forges que os cuento por si no la conocíais:
Escribe Forges: "Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo. Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes o una huelga general. Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.

martes, 21 de agosto de 2012

¿Será la ética un invento de los pobres?

Según una encuesta realizada por el despacho de abogados neoyorquino Labaton Sucharow, entre 500 profesionales de las finanzas de Londres y Nueva York, el 24% de los profesionales de la banca piensa que la única manera de tener éxito es comportarse de manera ilegal o poco ética, mientras que el16% asegura que utilizarían información privilegiada si estuvieran seguros de que no les iban a pillar.
Yo creo que estos datos se podrían extrapolar a muchos, por no decir la mayoría, de los mandamases de las empresas, tanto públicas como privadas. Los primeros, los de las públicas, manejando sin escrúpulos el dinero de todos, y los segundos, los de las privadas, recortando derechos de sus asalariados para llenar más rápidamente sus arcas.
¿Será la naturaleza humana? ¿Será que cuando tenemos poder se nos olvidan las mínimas prácticas éticas? O, es que, ¿nos creemos exentos de ellas?
Una amiga mía dice que todo el que tiene un BMW es un idiota, aunque no todos los idiotas tienen un BMW. Si este dicho lo trasladamos al mundo empresarial (y político) y sus 'amos', podríamos dejarlo como algo así: ”todo el que tiene una empresa es un prepotente, aunque no todo prepotente tiene una empresa”. Pero también podríamos cambiar el adjetivo de prepotente por el de jeta, aprovechado, abusón, explotador, sinverguenza... y alguno más fuerte, que me ahorro escribir, claro.
Sólo un apunte más, cuando digo empresa siempre hablo de las grandes, porque conozco muchos pequeños empresarios que cada día se dejan la piel para sacar su trabajo a flote y el de sus empleados. Y, entre los grandes, por supuesto que también los hay horados, sin duda. Menos mal.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Y lo que haríamos con la fortuna de Amancio Ortega ¿qué?

Soy incapaz de pensar qué haría yo con los 37 mil millones de euros que han colocado a Amancio Ortega en la tercera posición del ranking de ricos del mundo. Pero cuando intento hacerme una idea me corre un hormigueo por la espina dorsal y se me ponen todos los pelos de punta y no precisamente de alegría o por saber que con esa fortuna varias generaciones de mi familia no tendrían que preocuparse por nada, al menos por nada material.

sábado, 30 de junio de 2012

El nuevo periodismo

Uno de los sectores que más está sufriendo los rigores de la crisis es el del periodismo. Pero no lo hace únicamente, como el resto, por problemas de 'dineros', no. La empresa periodística, con crisis o sin ella, se enfrenta a su propia transformación, un cambio que la mayoría de medios están tardando demasiado en afrontar.

viernes, 18 de mayo de 2012

¿Puede usted fiarse de la gente?

Hace unos años El Mundo publicaba un artículo que se titulaba ‘¿Podemos hacernos noruegos?’ que daba en el clavo sobre cuál es el punto de inflexión que nos ha llevado a la actual situación: la falta de honestidad, así en general.

La base del artículo era una encuesta realizada a nivel mundial cuya pregunta principal era: “¿Puede usted fiarse de la gente?”, haciendo referencia a la conciencia cívica de cada uno y hasta qué punto los ciudadanos somos capaces de comportarnos con honestidad en cualquiera de las facetas de nuestra vida.

El abanico de situaciones abordadas aglutinaban todos los campos, con preguntas del estilo de si somos capaces de renunciar a beneficios que no merecemos, si respetamos objetos olvidados en la calle, si al contratar a alguien esperamos que haga su trabajo, si nos colaríamos en el transporte público si pudiéramos, si compramos confiando en la calidad de los productos... En definitiva, unas cuantas cuestiones que con las respuestas en la mano clasifican la conciencia cívica de quienes responden.

Pues bien, los ciudadanos de los países nórdicos fueron los que mejor parados salieron en lo que a honestidad se refiere, mientras que los brasileños fueron los peores. Los españoles nos colocamos en la mitad de la tabla.

Reflexionando sobre ello yo he llegado a algunas conclusiones. Para empezar que lo del pacto de caballeros, lo de la validez de la palabra dada o de un apretón de manos pasó a la historia hace ya algunos lustros. Y así en nuestra España de hoy es difícil fiarse de los demás en determinadas cosas. ¿Cómo sé yo que la leche que compro es buena? (me pone los pelos de punta el informe que recientemente ha salido en la prensa sobre esto), ¿Cómo sé que lo que pago a Hacienda de verdad se invierte en bienes sociales?, ¿Cómo sé que en mi empresa se están empleando los recursos adecuadamente? ¿Cómo sé que el político en el que confío va a velar por los intereses colectivos?, ¿Cómo puedo estar segura de que mi empleada del hogar no me está ‘limpiando’ la casa?, por poner algunos ejemplos. Y que tire la primera piedra quien no se pregunte cuestiones como estas todos los días.

Lo triste es que estas dudas, esta desconfianza ya forma parte de nuestra forma de ser, porque nos hemos acostumbrado a ello, cuando lo contrario, la confianza en los demás, debería ser lo natural.

Un día, una amiga española que vive en Alemania me comentaba que lo que más le sorprendió cuando llegó a aquel país fue que todo lo que alguien se encuentra en la calle termina en una oficina de objetos perdidos donde sus dueños pueden recuperarlo. En España eso, de momento, ha pasado a la historia o quizá nunca formó parte de ella. Aunque yo me conformaría con saber que cuando hago un trato con alguien no tengo que leerme la letra pequeña.

viernes, 24 de febrero de 2012

Entre rumores de recortes, unos pises y unas cacas

Entre rumor y rumor de bajadas de sueldos, recortes y malos rollos yo en el trabajo no hago más que oír hablar de cacas, pises y vomitonas. Me explico. Resulta que tengo unos compañeros -con O de hombre- que son padres primerizos. Y como antaño hacíamos las mujeres -creo que ya no lo hacemos por falta de tiempo- comentan cada día la 'jugada' de su retoño como si del mejor gol de Cristiano o Messi se tratara. Así, cada mañana me entero de cuántas veces a hecho pipí la niña o cuantas veces ha hecho popo el niño, o si 'le come bien' o si hace pedorretas con el puré... En fin, todo un catálogo que si se le oye comentar a una mujer como mínimo se la acusaría de marujona.

sábado, 14 de enero de 2012

Por unos smartphones socializados; iPhones y apps para todos

A mí me gustaría que Appel, o quien sea, popularizara ya de verdad su gran batería de inventos y de gadgets y que los mandamases políticos los incorporaran gratuitamente a la vida de los ciudadanos.

jueves, 5 de enero de 2012

Precios: aprendamos de ésta, por favor

Antes de la Navidad escribía que si algo de bueno tiene la crisis es que se están ajustando los precios y ahora añado que también tiene de bueno es que nos estamos acostumbrando a comprar más barato.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Todo al 50%, no está el horno para bollos

Lo que tiene esta crisis es que se están ajustando los precios. Los centros comerciales ya empiezan a estar a tope y no hay tienda que no exhiba sus reclamos de: ‘todo al 50%’, ‘rebajas de hasta el 70%, ‘Segunda unidad a mitad de precio’… en sus escaparates para atraer a los clientes. Y es que no está el horno para bollos, claro.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Los amos del universo y las pelis de miedo

Con tanto zarpazo de crisis, con tanto riesgo de prima, con tanto rumrum de rescate… empiezo a sentirme a veces protagonista y a veces espectador de una película de miedo. Una película en la que los guionistas (ya saben, banqueros, especuladores, políticos… y demás ‘amos del universo’) hacen con los personajes (o sea, con todos nosotros) lo que les viene en gana.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Europa de dos velocidades, o de tres, o de cuatro...

La crisis europea se veía venir. Nos empeñemos o no, no todos los países son iguales ni a todos se les puede cortar con el mismo rasero, o sea el Euro. No me extraña que Alemania y Francia, dos de los grandes, se planteen subirse a su propio deportivo y dejarnos a  los demás que conduzcamos nuestro propio utilitario. Puede que así nos fuera mejor. Cada uno que plantee sus políticas de acuerdo a sus posibilidades. Quien siempre lo tuvo claro fue Gran Bretaña que se codea con los grandes pero sin abandonar su moneda, o sea su independencia. En la época de los 70 entrar en la CEE (UE)  era difícil, pero según pasaban los años iba siendo más fácil. Y ahí nos colamos algunos, la mayoría, entre ellos nosotros mismos, por no nombrar a otros que están y siempre han estado a años luz de los mínimos para subirse ni siquiera a una berlina media. ¿Y ahora qué? Pues, eso, a empujar que nos hemos quedado sin gasolina.

viernes, 28 de octubre de 2011

Qué pereza, comienza la campaña electoral

Comienza la campaña electoral. Y a mí me está entrando una pereza como la que me entra los días previos a la Navidad. Ya están aquí las calles ‘engalanadas’, pero en este caso con las caras de los políticos que exhiben su mejor sonrisa (más falsa que Judas, por cierto) y esgrimen el mejor eslogan (que es puro marketing y, a veces, del malo).

Qué pereza pensar en encender la tele, allí estarán los candidatos como comadrejas agazapadas para darnos el susto. Y al abrir mi web favorita aparecerán en cada link… y hasta en mis redes sociales se asomarán sin mi permiso. Mítines por aquí, promesas y más promesas por allá… palabras y más palabras, verborrea, palabrería, labia… Uffff. Y todo para conseguir un puñado de votos, como ratones que nos roen el queso, como urracas que nos roban todo lo que brilla.

Si al menos yo aún fuera de los que todavía se indignan cuando sale a la luz algún caso de corrupción, cuando son testigo de promesas incumplidas, cuando comprueban día a día los abusos de autoridad… Pero, no, a mí eso desgraciadamente ya no me extraña. ¿Por eso me dará pereza?